Record .9B FDI: CDMX Captures 48% of National Total
September 10, 2026 · 6 min read
México cerró el primer semestre de 2026 con la mayor inversión extranjera directa registrada para un periodo enero-junio. El titular es exacto y, aun así, dice poco sobre dónde conviene instalar una planta o un centro de distribución. La composición de ese flujo, y la forma en que se contabiliza por entidad, cambian por completo la lectura para quien tiene que decidir una ubicación.
El récord existe; el capital nuevo, cada vez menos
Según la Secretaría de Economía, difundida por Expansión el 24 de agosto de 2026, México captó 34,968 millones de dólares de IED entre enero y junio de 2026, 2.1% más que los 34,265 millones del mismo periodo de 2025. De acuerdo con la Secretaría de Economía vía EFE, publicada por López-Dóriga Digital el 25 de agosto de 2026, el flujo creció 89.7% frente al primer semestre de 2021.
El desglose ordena la conversación. Según Expansión, la reinversión de utilidades aportó 30,957 millones de dólares (88.5%), las nuevas inversiones 2,726 millones (7.8%) y las cuentas entre compañías 1,285 millones (3.7%). Casi nueve de cada diez dólares vinieron de empresas ya instaladas que decidieron no repatriar sus ganancias, no de capital que llega por primera vez a levantar algo.
Y esa fracción minoritaria se encoge. Según Víctor Piz en El Financiero, el 26 de agosto de 2026, las nuevas inversiones fueron 13.4% menores que en 2025. El trimestre previo apuntaba en la misma dirección: de acuerdo con el IMCO, en su análisis del 26 de mayo de 2026, en el primer trimestre cayeron 26.6% anual y representaron apenas 7.2% del total.
> De cada 100 dólares de inversión extranjera directa que México registró en el primer semestre de 2026, 88.5 fueron utilidades reinvertidas por empresas ya establecidas y solo 7.8 fueron capital nuevo, según la Secretaría de Economía difundida por Expansión.
Eso no es únicamente mala noticia. Que las filiales dejen aquí sus utilidades sostiene ampliaciones, segundas etapas y renovaciones de contrato donde ya operan: es un mercado de crecimiento sobre huella existente más que de llegadas nuevas. La distinción define si la oportunidad está en desarrollo a la medida o en inventario ya construido.
Por qué casi la mitad del flujo aparece en la Ciudad de México
Por entidad, la Ciudad de México captó 16,862 millones de dólares, 48.2% del total nacional, seguida de Nuevo León con 3,712 millones y el Estado de México con 2,114 millones, según Expansión.
Ese 48.2% no significa que ahí se esté construyendo casi la mitad de la obra industrial y logística del país. La estadística de IED se contabiliza en la entidad donde está domiciliada la sociedad que recibe el capital, y las matrices, tesorerías y corporativos de las grandes empresas extranjeras se concentran en la capital. Cuando una filial reinvierte utilidades —el 88.5% del semestre—, el registro sigue al domicilio de la sociedad, no a la nave donde se cuela el concreto.
La composición sectorial lo sugiere: según Expansión, la manufactura captó 13,482 millones de dólares, 38.6% del total, un peso difícil de reconciliar con un mapa donde domina la capital. La cifra estatal es, sobre todo, un mapa de domicilios corporativos.
Los indicadores que sí revelan dónde se construye
Para leer la relocalización de cadenas de suministro con fines de ubicación conviene sustituir el titular estatal por señales más cercanas al terreno:
Qué significa para tu decisión de ubicación
Un récord nacional no es un argumento de localización. Los 34,968 millones de dólares describen el clima general; la decisión concreta se juega en variables que ningún agregado captura: costo total de ocupación, mano de obra disponible dentro del radio de traslado, energía y agua en el predio, tiempos reales de ruta a clientes y el marco regulatorio municipal que autoriza o retrasa la obra.
La regla práctica es simple: usar la IED como termómetro de confianza, nunca como brújula geográfica. Antes de comprometer capital conviene contrastar el dato macro con evidencia de submercado, que es donde la ubicación deja de ser estadística y se vuelve rentabilidad.
Eso es Inteligencia Inmobiliaria: traducir el titular económico a un predio defendible para un proyecto específico. Antes de elegir corredor, conviene solicitar un análisis de ubicación que cruce las cifras del mercado con los requerimientos reales de la operación.
