Zumpango-AIFA concentra 58% de la demanda industrial del Valle
10 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura
El eje logístico del Valle de México ya no está donde estuvo durante tres décadas. Los corredores tradicionales del norte metropolitano siguen operando, pero la demanda nueva se desplazó hacia Zumpango, Huehuetoca y el entorno del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Para quien planea un centro de distribución, ese movimiento cambia el cálculo completo: tierra, renta y tiempo de ruta.
El eje se recorrió al norte
Según CBRE, difundido por Inmobiliare el 8 de junio de 2026, la zona Zumpango-AIFA concentró 58% de la actividad industrial del Valle de México en el primer trimestre de 2026, mientras Cuautitlán quedó en 26%. La absorción bruta alcanzó 619,769 m², el doble que un año antes.
El segundo trimestre confirmó la dirección. De acuerdo con Datoz, citado por El Universal Hidalgo el 20 de julio de 2026, la zona Centro —que integra a Huehuetoca y Zumpango— absorbió 635,000 m² en el segundo trimestre de 2026, la mayor absorción del país, con una vacancia de 3.7% sobre un inventario de 21 millones de m², 6% mayor que un año antes.
Las dos mediciones no están en la misma escala. Datoz reporta por región —la zona Centro completa, no el corredor—; el 58% de Zumpango-AIFA y el 26% de Cuautitlán son de CBRE y corresponden al primer trimestre en el Valle de México. Distinto recorte y distinto periodo: se leen en paralelo, no se suman.
> Una región con la absorción más alta del país y 3.7% de vacancia no describe una moda: describe dónde quedó tierra disponible.
La demanda es logística, no manufactura
El perfil de quien ocupa importa tanto como el volumen. De acuerdo con CBRE, en el primer trimestre de 2026 el sector logístico representó 56% del espacio absorbido y el comercio electrónico 38%, mientras la manufactura apenas llegó a 5%.
La conversación técnica ya no gira alrededor de energía contratada ni de proveedores de componentes, sino de altura libre, patios de maniobras, andenes, accesos carreteros y horarios de restricción para transporte de carga. Un centro de distribución se juega en rotación y ventanas de entrega; una planta, en insumos y mano de obra especializada. Son dos búsquedas distintas aunque el anuncio diga lo mismo.
Qué se gana y qué se pierde frente al corredor CTT
El corredor CTT (Cuautitlán-Tultitlán-Tepotzotlán) no perdió relevancia: perdió exclusividad. De las operaciones destacadas del segundo trimestre que reporta Datoz, solo una cae con claridad ahí: Amazon, con 47,864 m² en Megapark, Tepotzotlán. Los 33,000 m² de Inditex en Panorama Tultepec la fuente los ubica dentro del corredor Huehuetoca-Zumpango, y los 21,277 m² de Promoda en T-Mex Park se reportan sin corredor asignado. Con 3.7% de vacancia en la zona Centro, el inventario libre para un requerimiento grande y contiguo se agota rápido en cualquiera de los dos.
El balance de moverse al norte, punto por punto:
La ventana de precio se está cerrando
El descuento del norte no es permanente. Según Datoz, la renta promedio de la zona Centro fue de 9.9 dólares por m² al mes en el segundo trimestre de 2026, 7% más que un año antes. Con esa absorción y 3.7% de vacancia, la presión sobre el precio es al alza.
Quien evalúe un centro de distribución a dos o tres años debe leer ambos datos juntos: la tierra escasea y la renta sube. La ubicación pesa cada vez menos como ahorro inmediato y más como aseguramiento de capacidad futura.
Qué significa para tu decisión de ubicación
Un porcentaje de concentración no es una recomendación: indica dónde hubo oferta disponible, no cuál es el corredor correcto para una operación en particular. La ubicación correcta se define con la demanda propia: dónde están los clientes, cuántas entregas diarias, qué ventana de servicio se promete y con qué flota.
Un análisis serio contrasta al menos cuatro capas: costo total de ocupación, tiempos reales de ruta en hora pico hacia los puntos de entrega, disponibilidad de mano de obra en el radio de traslado e infraestructura del predio —energía, accesos y restricciones municipales de horario y peso—. Un corredor puede ganar en dos capas y perder en las otras dos; solo el cruce de las cuatro decide.
Eso es Inteligencia Inmobiliaria: traducir el dato de mercado a una ubicación defendible para una operación específica. Antes de comprometer un contrato de largo plazo en el norte del Valle, conviene solicitar un análisis de ubicación con las cifras del corredor y las de la operación propia.
